domingo, 23 de noviembre de 2008

César Vallejo

"¡Luna! Y a fuerza de volar en vano,
te holocaustas en ópalos dispersos:
tú eres tal vez mi corazón gitano
que vaga en el azul llorando versos..."
César Vallejo.
Parece que aunque pasen los años hay cosas apuntaladas en el firmamento con una estaca atronadora para recordarnos el sentido de la adictiva existencia solitaria, tan rechazada y buscada a la vez por los inadaptados al conformismo. Entre estrellas, un puto blanco del tamaño de la yema de nuestro dedo basta para acallar las bocas ante cualquier rebatimiento.

3 comentarios:

jelly dijo...

Bien has dicho, tan rechazada y buscada a la vez. No hay nada más que refutar :)

~ Jo ~ dijo...

Queridísima druga;

Adoro que haya blogs como estos. Adoro que escriba usted como escribe. Adoro su sensibilidad. Adoro abrir un blog,en el que no sé si escribiré, sólo para poder comentar el suyo y dedicarle unas parafrases. Me intriga usted enormemente, y desde que descubrí esto por amigos de amigos, me convulsiono pensando en cómo prepara usted el té, en cómo relee con detenimiento una frase de un libro que le gustó, en la manera en que hace felices a los suyos, en el ritual para saborear durante mucho tiempo una trufa en la boca...

Atentísimamente;

~ Jo ~

~ Jo ~ dijo...

Hay capas externas, sí. Pero la capa interna de la cultura con la que uno crece te impregna desde que estás en el útero. Olvidar es, a falta de una estrategia mejor, un tanto imposible. ¿ Qué manera hay mejor que cubrirnos todos con algo que nos identifique como iguales ?